sábado, 6 de septiembre de 2014

El moreno Oximoron





Ayer me encontré al portero,
cuando entre al edificio de una editorial,
al moreno Oximoron.

Quien con su alegre voz me alertó
¡Quihubo jefe! Como lo miré abatido,
el pregunté el porqué y me respondió
con una tristeza infinita. ¡Pues vera jefe!

Le daré los pormenores
de un resumen detallado:
Mi amada me tiene un cariño, sin apego.
Es una música callada,
de rumores fidedignos.

Su incomparable belleza, es su fealdad.
Por ello, es de un andar solitario entre muchos.
Es de una sencillez soberbia,
de una banalidad profunda.
¡De una deshonestidad, tan decente!
Coloquialmente: es una crisálida con alas.

De una erudición inculta,
que dialoga conmigo en monólogos.
Su ser, es de una monomanía sensata
e insatisfecha, de la satisfacción
que mis caricias le brindan.

¿Sabe? por amarla la odio
y en mi ignorancia soy sabio,
porque al perderme me encontré,
en las penas que me atan
y me desatan de ella.
Pero... mejor me callo
y le digo mi inferencia:
Mi infortunio es mi fortuna.

¡Bueno! usted es ajedrecista,
se lo diré en su léxico:
soy un peón pasado
en retroceso, soy un gambito sin cambio,
soy un ¡Acomodo! sin tocar,
Una columna abierta ocupada por mis cuitas.
Hoy mi alegría son mis penas,

por haber sido una combinación sin unión.
Un peón en la octava casilla, sin corona,
por una dama blanca, que no es una Señora.

Lo deje ahí y a lo lejos aún sordo, lo oí diciendo:

Para mi ella, fue un mate sin jaque,
en la mini calidad fui un caballo.
Trastocado me quede, al irme de ella,
porque soy un clásico moderno,
Paranoia justificada... un pinché fiancheto sin flanco.

jueves, 4 de septiembre de 2014




Pintura de Verónica Martínez Quesada



Yo llegue a ti,
proveniente de otros mares,
en tu playa me atreví,
y vi arder a mis naves.

Mi ser zozobró.
en la humedad de tus ojos.

Tocado por tu
piel y tu aroma
casi perezco en tu cuerpo.

Pensaba e ignorante, fanaticé:
¡La tierra es plana!

Por mis desvelos en tus senos,
hoy como Colón razono.

Vuelvo a su rostro



Vuelvo a su rostro, cada otoño,
con taquicardia, risueño, dichoso.
Le confío, secretos, sonrisas
y tiernos abrazos.

En esos mimos,
nos entregamos,
y retornan a nosotros
recuerdos y brisas.

Con un beso rozo sus labios.
Me pierdo en sus ojos,
me hiere el olor de su pelo.

Paseamos por parajes
y en una banca, sentados,
damos de comer a las aves.

La cita es de besos tiernos,
y parpados cerrados.
No hablamos de nuestros maridajes.

Miramos las gotas de lluvia, 
ella acaricia los vellos de mi brazo,
mientras sus palabras me envuelven.

¡Con cuanta nostalgia
la humedad de nuestros ojos
se cuentan  sus cosas!

En el ocaso decimos adiós,
un no te olvides de mí
y nos damos un beso.

La miro alejarse.
Regreso a mi hogar,
tan alegre, tan triste.

Caminando por la calles
la lluvia repite tu nombre.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Y volví a encontrarte.




Después de un beso, dijimos adiós.
Me marche, el cielo ennegreció
e inicio la lluvia.
Y volví a encontrarte,


te aspire en el aroma que las cosas
despiden al contacto con la lluvia.
Te percibí en el roció.
que acumulan las hojas.


En las finas gotas que cubrían los
pétalos de las flores.
En los charcos,
en el asfalto
lustroso y mojado.


En el aroma de la tierra,
de las plantas y del silencio.
En la tranquilidad de la noche,
en el suave viento, en la brizna
que acariciaba mi cara.


Resbalaron juntas lluvia y lágrimas,
tú, dispersa, estabas a mi lado. 

martes, 26 de agosto de 2014

Enamorada de un botón




Esta abertura coqueta, ovalada.

 con hilo doble, bien cosida

se moría por un botón:

negro, brillante y redondo

Orgullosa, siempre lo lucia

abotonado lo justo.


Como sucede en la vida

el botón se descosió y se extravió.

¡Cuanto la hendedura lloró, al sentirlo perdido y

cuanto se odio!

Al tiempo, lo encontró,

¡pero fue alegría de poco rato!

Lo miró en otra blusa,

en un ojal ambarino.

Moraleja: siempre hay un ojal que recibe a cualquier botón.

Los días que no te veo





Los días 

    que no te veo 
          son días perdidos, 
                       perdidos de sol, 
                                      perdidos, 
                                               de lluvia, 
                                                       aburrimiento y tedio

Y, con mi alma 

             desolada deambulo, 
                                    vegeto, 
                                         toda actividad cesa. 

Pero al verte eres; 

                         alba que resplandece en mis días, 
                                                          risa que mueve mis labios, 

sitio que ocupo 

                 espacio que habito, 
                                  bello refugio donde olvido 
                                                               al mundo y su ruido.
_________________

viernes, 8 de agosto de 2014

Si pudiera regresar el tiempo.






Si pudiera regresar el tiempo.

Me quedaría con la lluvia,

con aquella, donde tú y yo

Lourdes corríamos hasta tu casa,

mojándonos, terminando empapados

y dándonos un beso.


Me quedaría con la lluvia

de esa tarde, en la penumbra del automóvil,

que con un solo impermeable por ropa,

me deslumbraste con tu cuerpo María Esther


Me quedaría con la lluvia ensordecedora y cómplice

en que oí tus gritos de te quiero Mari Carmen,

la lluvia de tu orgasmo,

la lluvia de lunares de tu cuerpo.


Las otras lluvias tristes las dejaría:

las de mi infancia triste; mirando a través de la ventana,

montado en la corriente, alejarse a mi barco de papel.


El día lluvioso en que murió mi hijo. 

Tristes lluvias.

domingo, 8 de junio de 2014

Soy crisálida en tus palmas




Son milicianos mis ojos
al frente de tu mirada.
Guerrillera es mi boca
asaltando tu labios. 


Soy crisálida en tus palmas,
mariposa, en tus bosquejos.
En tu jardín tardo caracol,
consumiéndote las horas.

Rocío en tu intimidad,
humedad en la orilla
de tu cuerpo.
En tus espinas, flor de cacto.

Lluvia de estrellas
en tus noches aciagas.
Es mi mano en tu vientre,
alba, rompiendo la noche.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Todavía





Todavía


te vivo en mis alegrías

y en el día a día,

rasgo a rasgo, te dibujo.



A veces tu recuerdo

alza el vuelo, parece que no vuelve.

pero gira, regresa y se arremolina,

tu aguafuerte en mi juicio.


Todavía


mi voz se quiebra,

al ir a la mar, y mirar,

ver en el, tu silueta

de retrato de boda.



Todavía

Refresca a la salina brisa;

el viento de tu pintura,

lo bello de tu sonrisa,

tu rumor de caracola.


Todavía

Mi ser dosifica tu fragancia

en mi laberinto de ensueños

y en los ocasos que miro…



Todavía

después de tantos años

de tanto desierto… de tanta distancia.

viernes, 11 de abril de 2014

Alesha




Dejé atrás los sentimientos viejos, anidados en mi mente, al oír su voz preguntado por los objetos que en mi tienda se mostraban. Alesha, Alesha, le nombra su madre, siempre caminando detrás de ella. Convencido que ese era su nombre, lo memoricé después de que las dos salieron. En la noche sin poder dormirme; mordía su recuerdo, intentando que no se fugaran de mi memoria sus ojos azules, zafiros destellantes, así como su sonrisa. Me recreaba con su imagen en la oscuridad de mi cuarto.

La volví a ver al otro día, entró a la tienda y detrás su madre. Se iluminaron mis ojos, se dirigió a los cosméticos y le enseñó a su madre las uñas postizas, de las que se había prendado en su visita anterior. Ésta le decía dulcemente Alesha, yo tímido me acerque preguntando: si ese era su nombre y las dos rieron. Aún recuerdo el momento y su risa de manantial. ¡No, no! - me aclararon- te equivocas. Alesha significa: te gusta ó lo quieres. Yo también reí y le regale las uñas.

Cambie mi pueblo triste, abandonado, por sus propios habitantes, condenado a la holganza y a la suciedad de sus calles; a sus paredes descarapeladas,  sin pintura, viejas y descuidadas, por la alegría de verla a ella, en los caminos. Siguiendo su silueta, bajo un sol ardiente, conformándome con ver su figura a lo lejos.

¡Alesha, Alesha! la llamaba. Alesha sonreía, sus mejillas se encendían y los destellos de sus ojos al mirarme, me despertaban la juventud dormida. Nunca pensé sí fue sensato lo que hice, fue un impulso, le hice caso a mi intuición. Antes de conocerla mis días eran monótonos, sin ninguna alegría, llenos de rutina y autodestrucción, encerrado en las paredes de mi almacén, atendiendo a los mismos fantasmas de siempre, con mi mismo mutismo; recurriendo a los mismos monosílabos. Por las tardes observaba a las decenas de aves, chillando, anidando en los árboles. Temerosas del ritual de sombras, que se avecinaba.

Fue el destino que me procuró sus ojos, que sonreían siempre, yo únicamente seguí mi instinto, abandoné todo; mi negocio, mi casa, y a mi pueblo. Fue verla y enamorarme, supe que ella sería mi felicidad, fue... verla y tornarme un vagabundo. Me embriagó la irresponsabilidad de ser feliz.

Me llenaba de alborozo distinguir su particular forma de vestir, su porte, sus atuendos largos, escotados, a la usanza antigua. Nos sentábamos en alguna banca, de algún parque, me sostenía la mano entre las suyas. Y yo sentía mi angustia deslizarse por entre mis dedos y perderla, en sus mimos. Rastreando mi palma, me musitaba quimeras, sueños... adivinando.

Me sentía ligada a ella por siempre; porque siempre había esperado lo sucedido, que me despertó de mi letargo, de mi indiferencia, observando por la tardes, al sol morir, sin sentir más que tedio; por otro día más en mi vida.

Me miraba en sus ojos y me perdía, para volver a ser niño recién nacido, ella me camelaba, entretejía mi pelo, después acercaba su voz a mi oído, cucuruqueándomelo, y sentía el escalofrío que me producía la humedad de su lengua; ya sin distinguir sus cuchicheos. Nos decíamos adiós y presurosa partía y me indicaba a donde irían. 

No era por falta de dinero que me rechazaban los padres de Alesha. Su abuela sí me quería  "es un poco calavere" le decía a su nieta refiriéndose a mí y Alesha me lo relataba en nuestros recuentros y sonreíamos  No me importaba el dinero, lo había ganado a pulso, toda una vida de trabajo de sol a sol, ahorrando, sin darme un buen tiempo para comer, haciéndolo en la tienda, de pie, siempre con las interrupciones de los clientes.

Después de un año la besé. Fue su primer beso y mi primer beso, quiero decir; mi primer beso enamorado, seducido por su aura, perdido por su belleza. Tembloroso como un niño con miedo, deslicé mi mejilla por la suya, hasta alcanzar sus labios y me estremecí con la humedad de su boca; después del beso, note el rocío que hacían más claros sus ojos, océanos de mirada sumisa y anhelante, de la que salí siendo bueno como el pan, como ella quería: "Pero si tú eres mas bueno que el pan. Su copla.

Después de la primera negativa, lo intente de nuevo, volví hablar con su padre ¡No, no tengo nada contra usted, se ve que usted es un buen hombre! ¡pero las costumbres, somos tan distintos, nosotros no podemos permitirnos perder a Rocío! -que era su verdadero nombre- ¡ la adoramos!. Yo, insistía en que podían verla, despues de casarnos, cuantas veces quisiera. En este punto siempre, por su enojo, se cortaba la conversación.

Yo me disfrazaba y desde lejos la contemplaba, algunas veces lavando y recogiendo la ropa, otras jugando con los niños del campamento. Fue una situación muy dolorosa, recorriendo caminos, sierras y valles, siete largos meses de espera, de pesadumbre, de consumirme enamorado y de hondas ojeras.

Fue en una playa de Mazatlán, se veían confiados pensando que yo había olvidado mis propósitos. La vi alejarse de ellos y la seguí. Ella me presintió. ¡mi payo! -dijo- y alegre corrió hacia mi, nuestras lenguas jugaron en nuestras bocas, después de tan larga abstinencia. Me dio la noticia: sus padres habían comprometido a Rocío, la casarían en contra de su voluntad.

Eso es todo; ahora me dedico a vender autos, yendo de aquí para allá, a donde quiera el destino, con mi Rocío, con mi Alesha, con mi gitana, de pueblo en pueblo y ella en la noche me lee la mano, haciéndome cosquillas, después con una sonrisa de niña picara me pregunta ¿Alesha? y apagamos la luz de las velas, con un soplo, oyendo los violines del viento, en nuestra tienda de campaña.


sábado, 29 de marzo de 2014

Atardecer



Pintura de Saro Márquez


Atardecer

sin ti;

azul triste de la  mar,

aves en éxodo,

sombras nostálgicas, 


de palmeras en vaivén.

Sin la luz de tus ojos azabache.


Atardecer

junto a ti;

jazmines perfumando el aire,

gaviotas de luz en el malecón,

olas que avanzan por la playa.

Amarilla herida en el horizonte,

con barquitas en regreso de la mar.

Noche que me abre su corola.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Volatinero.





Con la mente en blanco,
soy foso sin agua: cilanco
Con lápiz y en sotabanco,
ningún párrafo, sólo sanco

Bruto, como un ojanco,
y de imaginación manco,
apoyo busco en un zanco
e intento ser saltimbanco.

¡Ataco, a escribir franco,
inicio a trazar y me atranco!
Unos trazos en el flanco.
y anoto: “Flor de patanco".

Me copio, desestanco;
atrabanco. Pero me atranco,
y saqueo de mi propio banco.
¡Si, seré un azulado carlanco!

A mi caza de utopía: trabanco.
Cojitranco, no vuelo ya como un planco.
Volatinero, y a bordo de un panco:
honro piruetas, hilos. ¡Montambanco!



Cilanco. Charco que deja un río en la orilla al retirar sus aguas, o en el fondo cuando se ha secado.
Sotabanco. Piso habitable colocado por encima de la cornisa general de la casa.
Sanco. Barro muy espeso

Ojanco.  Cíclope.
Saltimbanco: saltimbanqui,equilibrista, volatinero.
Desestanco. Dejar libre lo que está estancado.
Atrabanco Pasar o saltar deprisa, salvar obstáculos.
Atranco Afianzar, sujetar.
Patanco.  Planta silvestre, de flores blancas y fruto pardo. Es muy espinosa y el pinchazo de sus púas es nocivo.
Cojitranco. Que cojea de forma llamativa o exagerado.
Carlanco.  Ave zancuda, del tamaño de un pollo pequeño y de color azulado, que vive en España en estado salvaje.
Trabanco. Trangallo que se pone al cuello de los perros para que no persigan la caza.
Planco. Ave de rapiña, diurna, de color grisáceo con manchas blancas y alrededor de un metro setenta de envergadura
Volatinero. Persona que hace acrobacias con habilidad.  El volatinero caminaba por la cuerda floja.
Panco. Embarcación filipina de cabotaje algo semejante al pontín y de construcción parecida a la de la europea.
Montambanco. Charlatán que desde un banco o mesa anunciaba y elogiaba sus géneros.

martes, 25 de marzo de 2014

Tu cuerpo de aceituna cobijar, en esta de ti, mi hambruna.





Me envuelve tu ternura.
y viajo a la deriva, por tus dunas,
al éxtasis y a la fortuna.



Ya se aúna a mi sosiego
tu dormir. Narre la runa,
reúna la rima lo sentido,
en esta luz de Luna

No bese sus labios



Si por poder pudiera,
a los días regresar de adolescencia,
presente estar pidiera
al rato de demencia,
que no bese tus labios por decencia.

Ignorar tu reproche,
beber de tu boca o rozar tu labio,
desnudarte en el coche
Olvidarme del miedo y del agobio.
Haber palpado,  de ti lo pelirrubio.

No se vuelve al pasado,
solo deseos regresan en sueño. 

No vivas apenado,
tampoco en el ensueño,
que de la experiencia nadie es el dueño.

domingo, 23 de marzo de 2014

El identificador, señaló que llamabas tú



Quise escribirte un poema. Lo intente.
Tomé papel y garrapatee tu nombre.
mirando a través de la ventana, me distraje,
Al volver... miré a las aves,
que saltaban en el agua de la fuente.
Retome la hoja, escribí otra vez tu nombre
y unos vocablos tiernos, que no recuerdo.
Tachone de estrellas el escrito.
Después rompí la hoja,
luminarias que terminaron, en un cesto.


El calor apretaba. Ni una nube, ni una idea, en el esplendido azul.
Desde mi ventana miré, las flores en el jardín
y, a un colibrí aleteando.

Sonó el teléfono, el identificador, señaló que llamabas tú.
Nunca antes, nadie, fue tan oportuna. Sin contestar…
me olvide de ti, del poema y salí a la vida.

¡Como disfrute de la primavera!




viernes, 21 de marzo de 2014

Dueto Tristany Gabriel Ella morirá a ratos




Ella.

Sentada
en el cambio de agujas
dejará pasar
tren tras tren,
como yo dejaré pasar
día tras día
esta agonía
que es su inexistencia.

Ella.

Canturreará
melodías
de letras que no escribí.
En la ausencia de sus noches,
en autopistas en nieblas,
transitaré, por mendrugos.

Ella.

Volará,
como yo vuelo,
con los aviones de papel
que construyo
con cada carta que escribo
y no le envío.

Ella.

Morirá a ratos
en distancias perpendiculares
en trenes y rieles.
¿Qué sabemos
de los labios
donde nos ansiamos los dos?

jueves, 20 de marzo de 2014

Entre olas de ocaso y olvido





Ahí estaba yo, como el horizonte,
entre el mar y el cielo,
Como arena, entre olas de ocaso y olvido,
entre el vuelo de los pájaros en regreso.

.
Ahí estaba yo en aquella penumbra
de constelaciones brillando,
ahí en la noche, con el cielo claro,
cuando leí tu adiós .

-
Me quede ahí entre el sonido,
de élitros de grillo,
de timbales de cigarras.
Entre añoranzas.

Entre la lluvia,
que después desataron las centellas.
Ahí permanecí...
lavando mi alma, en la llovizna.

Por eso, no te extrañe.

lunes, 17 de marzo de 2014

Advertencia no es droga que se venda



En la noche clara,
una fragata en la infinidad
de la mar.  

Y en  la altura,
la luna, una luna de piratas.

En la corbeta, se distingue
una figura esbelta, con faja y espada
La brisa suave,  revuelve su cabellera
Su mirada en lejanía, vislumbrando a los lejos
un faro y la costa.

Se precipita la lluvia.
A la luz de los rayos,
un desembarco de noche.
En el malecón, un carricoche,
y la alegría del reencuentro

En el paisaje, ella abrazada al corso
Como fondo, un galeón y el océano,
con la mar embravecida.

El mozo, fue antes un marino.
¡Hoy es un corsario, navegante,
tránsfuga y perseguido!
Ella un amor imposible, por ser ella
hija, de un señor importante

En plena mar la fragata
En la altura, la luna llena,
blanca. 


La Luna de los amantes,
La noche abierta a las estrellas.

En el silencio una gran nube viaja.

En sus oídos confidencias,
y la humedad de sus labios. 
El mejor de los vinos,
en la suavidad de la seda.

El aroma a océano en el entorno. 

Olor a plantas marinas y plancton, 
a bienestar, a sulfuro de dimetilo,
que revivió de los amantes el brío,
el fuego, la pasión…  y lo sentido.

En el cielo claro
luna y nube se enredan.

¡Damas
esta historia terminó!
 

Quizás algunas se han figurado a un Antonio banderas
a Richard Gere, a Andy García
o a Brad Pitt, a Kevin Bacón
a Facundo Aranda, o Leonardo di Caprio.


Quizá hasta a un  ex no-vio
Algunas otoñales, entre cortados suspiros
a Waren Betty, a Paul Newman,
así sin fin... hasta llegar a un Erol Flynn. 

La imaginación es de ustedes.

El responsable del verso soy yo. 


El responsable del particular olor de la orilla del mar es un gas fuertemente oloroso llamado dimetil sulfuro, y no es una droga que se venda.

sábado, 1 de marzo de 2014

Gato superticioso.






Un día por la calle, se topo con un tipo .


¡Mal augurio!


Sin presagio de lluvia, ni tormenta
al poco, le chamusco la cola un rayo.

De sus siete vidas, perdió una
Receloso se ha vuelto el negro gato.

Supersticioso piensa:

¡Que es de mala suerte,
que un hombre se le cruce en el camino!

jueves, 27 de febrero de 2014

Eres un delfin




Eres un delfín
y, yo sin mar
sigo tus juegos.

Sin fin...
es amar
tus jugueteos,

tus coqueteos
y tu rabiar.
En fin

tu flirteos,
y este, tu no notar,
será mi fin.



domingo, 23 de febrero de 2014

Mujer de juegos








Eres

muy afín

a los fuegos…


A los juegos,

que no tiene fin.

Eres de los seres


que no tienen confín,

en los deseos infieles,

y a ello, tus ruegos.


.

A estos menesteres,

al regodeo de tu egos.

al fin, por fin, les di fin

sábado, 22 de febrero de 2014

¡Una caridad para este pobre ciego!.




En mi lenguaje hay palabras
dichas a ti, perdidas,
que nunca he vuelto a repetir.

Tanto te quise
que huí de tus brazos.

Porque me aíslo,
me amargo
y me engaño,
no queriendo ver mi futuro.

¡Una caridad
para este pobre
ciego!.

viernes, 21 de febrero de 2014

Tu cuerpo de aceituna cobijar, en esta de ti, mi hambruna.



Sin  defensa entre tus besos 
y ternura. Entre susurros,
voy a la deriva por tus dunas,
al éxtasis y a la fortuna.



Ya se aúna a mi sosiego
tu dormir. Narre la runa,
reúna la rima.... lo sentido,
en esta luz de Luna


domingo, 16 de febrero de 2014

Te pensé ese árbol




Pensé que eras
ese árbol que mueve el viento,
alborotando sus hojas.

Ese árbol lleno de nidos,
chillantes, alegres,
poblando mis sueños. 


Te pensé parte de mi naturaleza
en ese azul triste, cuando la tarde muere. 


El árbol es fiel,
solo es para el viento,
el único que lo hace vibrar,
sentirse tan alto.

Lloré, 

había tanta agua para su sustento, 
pero faltabas tú y yo era el viento.

martes, 4 de febrero de 2014

Yo sé que tú eres noche.



Yo sé que tú eres noche y enciendes
farolas en mis sueños.

Que tu perfume impregna, la piel de mi cuerpo

a las  sabanas, a la almohada, a las paredes del cuarto
y trasciende la ventana.

En el campo tu aroma y en mi cuerpo tus besos.


miércoles, 29 de enero de 2014

¡Aquel tipo era un genio concebir un traductor de los sueños!






Me dijo: hasta un poeta lo entiende
y me explicó su funcionamiento:

¡Es muy sencillo!
este electrodo y la cinta
en la muñeca izquierda.
Con guata, se emplea,
este otro en la cabeza.
Pero antes, elija la escuela
analítica, que traduzca su sueños.

Aquí una serie de psicólogos:

apunte la aguja, por ejemplo
a Jung, si usted disiente del origen sexual
de los sueños. Mire interpreta símbolos
del inconsciente colectivo y arquetipos,
a poetas místicos, ocultos o góticos.

Aquí alfred Aldler, sí ella o él

es un lírico, con sentimiento
sombrío, o de inferioridad.
Y aquí Oto... Oto Rank , 
traduce al poeta atormentado,
que si sueña y besa a su madre,
le cuenta: que no, que no, es complejo de Edipo.
.
Karen Horney, es una sintonia
ideal para las damas poetisas,
contradice su envidia del pene,
en caso de soñar con el Jin Mao,
y otros phallus... de Shanghai.

Aquí esta Lacan, estructuralista,

si, es rapsoda abstracta o matemática.
¡Si piensa triste o en rima de lluvia
melancólica, o muy, muy depresiva,
en este caso indique a Melaine Klein!
flematica, de clima frió... muy inglesa!

Por si, no es millonario y es un juglar...

que trabaja, señale a Stack Sullivan
Por sí  sueña, que mientras labora
no consideran su lira. El aparato descifra, 
del confuso sueño:  que sí, que el jefe le aprecia
 y así, el ansia cesa.

Aquí el clásico de clásicos:

Freud. Los lapsus y los sueños
son realización de inconscientes deseos;
de helados, parricidios o besos.

No recomendable para poetas

gays o poetisas lesbianas.
Por eso de: "Es una perversión,
la homosexualidad,
una desviación de lo estándar". 

Sí sus ensueños con hachís son utópicos,
deseando cambiar al mundo e innova un Monte Verita;
tejiendo orgias, amor libre y promiscuidad.
Lo mejor es el errabundo de Otto Gross.


Erich Fromm, para cualquier caso de vate,
si quiere saber, más del amar y su arte.
Wilhelm Reich para los sueños, de los obreros.
¡Pero ellos, el traductor lo pueden comprar,
no, con esos sueldos!

sábado, 4 de enero de 2014

Recuerdos que volvieron.


Volvió de la amada, el brillo de sus ojos.
Regreso su bello rostro en la noche de rayo
El cierre de sus parpados, sus sonrojos,
Volvió la llama, de aquel calor de mayo;

el verde de aquel vestido, tan, a su cuerpo ceñido.
Volvió de golpe, todo ese amor de adolescentes.
Así, de golpe, volvieron las sístoles, las diástoles,
que provocaban la fiebre, el deseo encendido.

Volvieron sus manos alrededor de su talle, y su pecho
a su deslumbrante desnudes, a su orgasmo.
Volvió por minutos, el frenesí, y la embriaguez..

Sólo por un momento, el viejo sonrió al ayer...
Después la negrura del olvido.