domingo, 11 de diciembre de 2011

Un poco de humor Luna en Escorpio






“Tu estado de ánimo oscilará entre la alegría

y la plenitud. Por otro lado, en el amor,

hoy será un buen día para arreglar malos

entendidos con tu pareja” 



Eso fue lo que desayunando, ella leyó en su horóscopo,

entonces es que se decidió y abordo el asunto;

y me contó de su enredo sexual, con mi mejor amigo



Tu eres Geminis y el es Escorpio, entendés, el es

tan… destructivo, en cambio tú ¡eres Géminis!

Comprendés; simbolizas la conciencia concreta,

tu símbolo representa las estrellas, eres un soñador,

en cambio él es convincente y locuaz.

y para serte sincera el tamaño si importa. 



Yo soy Luna en Escorpio y él desea a una mujer fatal, 


seductora. Tú sabes que yo soy sexualmente disponible.

¡Mirad la carta astral de tu amigo:

Inquietud, fantasías algo morbosas,

tendencia destructiva, a la perversión!

Alcance a decir ¡Pero yo te amo!


Con desdén me dijo: Mirad tu carta astral,

vos tenés gusto por las experiencias intelectuales,

sos infantil; con tendencia a la ambigüedad.

Vos deseas una mujer dulce, tierna, dispuesta a consolarte

en tus momentos de inquietud y angustia. 


¡No sé como nunca te pregunte la hora,

el día, el mes y el año de tu nacimiento!

¡Pensás que son una pelotuda!

y me arrojo la revista sobre el rostro. 


Hasta hoy lo reflexiono. Un compañero

me hizo caer en la cuenta. Dijo: ¡ella es Aries

te das cuenta: simboliza el renacimiento

y su símbolo representa los cuernos de un carnero!  En cambio vos... 


Hoy soy un asiduo al horóscopo.

y escribo en estos foros porque hoy mi oráculo preveía:

"Tu sensibilidad no será comprendida:

lectores y comentarios cero"

domingo, 27 de noviembre de 2011

Tristeza otoñal




El otoño conversa conmigo,
las hojas, que por el aire se elevan, me hablan de ti,
se parecen tanto a tu transitar por la vida,
por la forma errabunda en que te llevaba el viento,
prodigando caricias aquí y allá… mientras yo callaba

Sus ocres me hablan del color de tu pelo,
amarronado, cabellos con quien jugueteaba el aire.
El fresco viento me recuerda tu gracia y tu donaire.
Arrogancia que amaba y me hería.

Que similitud con el otoño tenían tus ojos.
de luz mortecina, color hoja... al paso de mi pasión crepitantes.
Te pareces tanto a la estación. Tú que fuiste alegría en los veranos,
mudabas de hojas, la tristeza te sitiaba y alteraba tus atavíos.
Sin embargo, tu mirada perdida, fue tan bella, como lo son sus atardeceres

El otoño evoca mi amor por ti, de esos días, tus suspiros
y tus tiempos, acortados de luz; de fiesta pagana, desnuda,
de muñeca de paja, con Luna de trampero, en lo alto, bella y ciega.

El otoño me lastima tanto hoy. Sin ti miro al cielo:
Leonidas, lluvia de meteoros, que son como recuerdos.
Con los ojos llenos de lagrimas, decías; aquella estrella soy yo,
esa, la pequeñita, la que casi no brilla.  Y yo te abrazaba.

Estoy aquí, desconsolado por tu suicidio
y en noches como estas, de otoño, 
de Luna luminosa, tan bella como tú, blasfemo.

Avemar




Mar
eso fuiste tú
hiriendo mis pupilas
de insondable azul.

Pleamar y mar abierto
Voces en mi playa, que aún
se arraigan y se van.

Planeando los te quiero:
fuiste alba en vuelo,
avecilla de sal,
ocasos de trino,
y ternura de ala,
en mis noches.

Llegaste a mi orilla,
anidando en mis mañanas.
Fuiste brisa.
Fuiste los aromas,
en los que aún te pienso.
Colores de ave
y horizonte.

Un día entre las olas,
te extraviaste.
Nunca supe que parte
de ti, era ave... era mar.
era cierto... era olvido.

A veces creo que aun te miro,
en la distancia.
En horizonte se confunde;
el cielo, la mar y tu vuelo,
en un dibujo azul de artista.

Se apaga la tarde,
se encienden las luces...

domingo, 10 de julio de 2011

La luz de aquellos ocasos.

    foto

En sus ojos
los te quiero.
La tibieza,
de aquel tiempo de niños.

Humedecieron sus ojos, a los míos
evocar tantas promesas, los nunca me olvides, 
las risas. Los rastrojos de tantos besos.

Recuerdos del viento en su falda, del aire en su pelo,
de las olas en la playa. De tantos pretextos para fugarme de casa
De la arena blanca y las gaviotas en vuelo.

De las noches con estrellas y luceros fugaces.
De nuestra alegría, por la lluvia en nuestros rostros.
De mi frío, al calor de sus besos.


Ella salio del café, se perdió por la calle
y preso en mi quedo, el color miel de sus ojos,
la luz de aquellos ocasos...

viernes, 10 de junio de 2011

Lluvia





A la noche, la sedujo,
velo su oscuridad.
Le contó de nubes y éxodos.

Al alba, la arropo de gris,
la lleno de sonidos manantiales,
y añoranzas.

La lluvia moja al aire,
a las plantas, a la tierra.
Moja ríos; moja piedras,
moja pájaros, moja cuerpos.

Humedecen sus gotas,
besos de antaño, de ese tiempo detenido.
Lava la lluvia, el ayer en mis ojos.

En mi alma despierta el aroma.

domingo, 22 de mayo de 2011

Sucedio en un día de Sol




Fue en un día de Sol
que yo la vi pasar
y me enamore de sus ojos,
y de aquel su caminar.

¿Cuanto años tendría yo,
no sé, si 15 o si 16?
y en el mar, versos le escribía.

Fue un día de Sol
que yo la vi pasar.

Yo fui sombra
que siempre la seguía
yo la veía, como nunca he vuelto,
a mirar a otra mujer

Hoy tengo treinta tres
y no la olvido.
Ella es una luz que no se extingue,
ella es aquel sol, cuando estoy muy triste.

¿Cuanto años tendría yo,
no sé, si 15 o 16?
Y, yo, ya le escribía versos
en esos días de sol y mar.

Ella era una mujer
y, yo un chaval perdido:
por aquellos bellos ojos,
por aquellos ojos bellos.

¿Que versos le escribí ayer?
Ya no lo sé, juro que no lo sé
pero, aún recuerdo sus ojos
que me miran tan adentro.

Ya no soy la misma agua,
Ni recorro el mismo río.
¡Pero que bellos.
que bellos, aquellos días
cuando yo tenía dieciséis!

lunes, 4 de abril de 2011

Alonso Alvarez de Soria Versos de cabo roto.



Alonso burlón y liberti no



Joven inquieto por la sáti ra


Imita bravucones de Tria na


e ironía publica, fachendo so


Muy lejos llevo su atrevímíen to


que ofendió a un señor de castri llo.


Conde de Palencia. Bernardi no


mal ser, vengativo, lleno de o dio.


Soria, horcado sus días termi nó


y versos lego, de cabo ro to.



viernes, 25 de marzo de 2011

¡A que volver!




A que volver, si no serán lo mismos
los riachuelos de aguas cristalinas,
que fuesen bautismo, de nuestros juegos.
Árboles, pájaros y tirachinas;

volando cometas, asando maíz,
robar frutos vecinos y correr.
¡Ay de nuestro amor, infancia, raíz!
Tristes llegar a casa, a no querer.

¿Regresar al río? agua oscura y sucia,
con tóxicos. Flotando su basura
¿Repatriar los recuerdos desleídos?


Lo pienso ¿a que volver a tiempos idos?
sí en metrópoli de calleja oscura,
de noche regreso a mi niña rubia.

sábado, 12 de marzo de 2011

Lluvia





En tu lejanía



eres


        ¡lluvia



de pretéritas tardes,



frías, melancólicas y tristes!




En tu proximidad


eres:


          ¡Furia



de tormenta



gritando: te quiero,


tu ser,

            tu cercanía¡

domingo, 6 de marzo de 2011

Cuando en las noches me acuesto




Cuando en las noches me acuesto
la almohada pregunta
y las sabanas insisten:
¿cómo es ella?
y no me dejan dormir
si no les contesto.

Pues verán comienzo,
como contando un cuento:
Sus ojos dos caramelos
donde brillan dos risas
y el conjunto de su cara
semeja una niña.

En esta parte del relato
sienten ya celos
pero disimulando me dicen
¡relata, relata!

Su cuerpo es bello y
ligero con un andar travieso,
y como ustedes tibios sus senos,
hermosos y firmes,
que a ella me atan.

¡ Y es alegría
que invade mis sueños!
¡Alegría su boca
con todos sus besos!

¡ Alegría su cuerpo
oro puro
que mueve señero!

¡ Y alegría su piel
agua fresca, brisa suave
que ahuyenta mi hiel!

¡ Ay sabana y
esa manera de ser,
ese vivir,
ese ser florecer,
donde olvido mi tristeza!

martes, 15 de febrero de 2011

Hablan de ti...






Vivía tan alegre, esperando al amor
Te vi pasar y fue una rapsodia
de insomnio, de días de poesía.

No volverá a ser más mi alma de tus labios.
No tornaran aquellas tardes de lujuria,
que se llenaban de Luna y de besos.

Hoy soy una hoja separada de ti ,
inicio que no te retuvo,
un amar... como te amo.

Las gotas de lluvia me acompañan hoy,
son como notas de piano;
alegres y tristes, 
que hablan de ti y me mojan.
 
 

jueves, 3 de febrero de 2011

Se contagió de viento



Sólo Sol, el verano fue
y se contagió de viento.
Este otoño

observo odio en las hojas,
amantes ayer de los árboles
-
Amarillos, antes de  dicha, 

el aire desunió a los girasoles.
Giraron despido sus alas,
golondrinas que a mis ojos rieron.

Más no lo son,
amores que ayer se unieron.
¿Sí, son lapsos la vida
qué labios me traerá el invierno?

viernes, 14 de enero de 2011

El azul del aire de Diciembre.





Cuando fui niño, ya sabía por mis sueños
de mi apego por tu voz y por tus rasgos.
Sabía de tu calle, esclavo a las oscuridades
y a las formas que destejen y tejen esta vida
como en el poema de Borges.


Por cortejarte, me negaron tus labios
-por consideraciones religiosas-
los te amó, que nacían de tus ojos,
en un ir y venir de paradojas.
.
En mis reminiscencias (aún todavía)
en los meses de Diciembre,
al innovarse el azul del aire,
mi corazón en taquicardia,
camina por tu calle y por tu estancia.


De retorno, por el parque miro
correr en lagrimas a una niña,
que tiene tu misma cara.

Y un chiquillo se subleva a la

ultima vez y nunca más y olvido,
como en el poema de Borges.

miércoles, 12 de enero de 2011

Lluvias.


Si pudiera regresar el tiempo.

Me quedaría con la lluvia,

con aquella donde tú y yo

Lourdes corríamos hasta tu casa,

mojándonos, terminando empapados

y dándonos un beso.


Me quedaría con la lluvia

de esa tarde, en la penumbra del automóvil,

que con un solo impermeable por ropa,

me deslumbraste con tu cuerpo María Esther


Me quedaría con la lluvia ensordecedora y cómplice

en que oí tus gritos de te quiero Mari Carmen,

la lluvia de tu orgasmo,

la lluvia de lunares de tu cuerpo.


Las otras lluvias tristes las dejaría:

las de mi infancia triste; mirando a través de la ventana,

montado en la corriente, alejarse a mi barco de papel.

El día lluvioso en que murió mi hijo. 

Tristes lluvias.

domingo, 2 de enero de 2011

Yo aún recordaba el ayer.




Sé que me hirió,
fue el verano en su esplendor. .
sus aromas, tu presencia,
la luz de tu mirada,
tu cuerpo.




Sobre todo,
me hirió tu nombre.
.
Hoy soy un gitano
por tus ojos,
perdido en su azul infinito,

que me araña, que me incita.




Mañana será una larga nostalgia,
un inmenso, un salvaje deleitarse.