domingo, 16 de marzo de 2008

Adrian.



Adrián

Como quisiera que
estuvieras dormido,
como quisiera que en algunos minutos,
en tus ojos la vida volviera,
como quisiera arrullarte
y decirte: duerme amor mío.

¡Como quisiera volverte amasar
y con un soplo volverte a la vida,
con un beso, con un grito!.

Te quise al desearte, te quise al verte
en el vientre de tu madre crecer,
te quise al saber,
que nacerías antes de tiempo
y nunca sospeche tu muerte.

Te quise al verte,
al ver tu cara de rasgos finos,
con el pelo y los ojos de tu madre,
la blancura de tu piel
y el pequeño tamaño de cuerpo.

Te acaricie y acaricie tu muerte.
Te quise Adrián
y quise tu nombre.
Te querré en el recuerdo,
te querré en mis sueños,
y te veré crecer.