domingo, 22 de junio de 2008

No sé, si esta invención, artilugio del tiempo, podrá:



Eclipsar todos mis yerros y extravíos,
volver a las huellas de nuestro recorrido;
a las tardes, al banco de tu primer espasmo
a nuestro amor de auto, en el ocaso,
entre luces, a tu cuerpo de primor,
al arrebato de la lluvia, a tus risas,
y a tus palabras francas, sin postizo.
Al Casino de la Selva, a tus minifaldas,
Al desnudos, cercados por caricias.
a verte dormida después del hechizo
y posar un beso, tierno en tus mejillas.
Al cariño de esa nina... de Gabriela.
Aislar el presente de añoranza, de quimeras.