lunes, 2 de junio de 2008

Despavoridos.



Este bosque guarda secretos:
el musgo sabe de nuestros besos,
el rocío, de tus ojos los misterios.
Sólo las piedras tus reservas,
de nuestros deseos los pinos.
Saben de tu aroma las flores,
las hojas secas del otoño, de tu pies,
también la hojarasca de tu entrega.
.
De nuestro susto el forestal,
detrás de nosotros,
que corríamos despavoridos...
y desnudos.