jueves, 5 de junio de 2008

Proscritos.













Fuimos felices
en esos paseos
hoy lejanos e irrepetibles.

Recostados en el  césped
buscábamos formas a las nubes,
Fuimos tantas veces sus huéspedes,
que ya, nos conocía el color del cielo.

Solo, ayer mire al firmamento;
no eran las mismas hechuras de antaño
sus estelas, y ni por asomo
semejan estas siluetas; a tus ojos,
a eros mitológicos, o a mágicos suspiros.
De las huellas de este cielo, de su recuerdo,
me dolió saberlo; hemos sido desterrados.