martes, 20 de enero de 2009

Frente a la madrugada.




Estoy aquí sobre este andamio,


intentado guardar el equilibrio,


resguardándome, para no hundirme


en el agua de tus labios.



Te observo, cerrando tus ojos,


y memorizo las transformaciones de tu rostro,


por si algún día te pierdo...


uno nunca sabe.




Tras tu orgasmo,


estoy frente a tus parpados cerrados.


Mirando la inocencia, de tu cara,


respirando tu aliento.




Contemplo lo desnudo de tu cuerpo.


intento aprendérmelo... para esos días de dieta.


Reclinada sobre la almohada de tu pelo,


celo guardo de tus días de colegiala.



Estoy aquí frente a la madrugada.


escribiendo esta nota, para.


entregártela cuando abras los ojos.


El desayuno estará hecho, café caliente y pan con mermelada.

4 comentarios:

Claudieta dijo...

Con un punto de amargura;
de dulzura una raya;
la amalgama
su textura;
el color
la llamarada.
Como yo
y mi frescura,
como tú
y esas ganas;
tus razones
y locuras,
mis impulsos
y mis trazas.
De mi tierra
y mis frutas,
mermelada de naranja,

En mi tierra hay naranjos por todas partes, los mejores del mundo........un beso Gabriel.....

Clarisa Vitantonio dijo...

Cafe y tostadas ... Lo mejor de la mañana
He entrado en tu blog, y seguro que con estos poemas me verás a menudo.
Un abrazo
Clarisa

Gabriel dijo...

Hola Claudieta


Un comentario lleno de tu tierra

Gracias

Un beso.

Gabriel dijo...

Hola Clarisa

Gracias por tu visita

Será un gusto el tenerte por aquí

Un beso..

Gabriel