viernes, 18 de octubre de 2013

El poeta dialoga con el pasado




El instante es fugaz
y el segundero es testigo.
La expansión del universo,
el mismo ser, es pasajero.

Pasajero, es un momento
como el chasquido de un beso.

Desear que el presente
se quede es un desatino

Desatino es intentar atraparlo,
querer retenerlo.
El presente es sordo
y hablar con el, es inútil

Inútil, porque tan pronto inicia,
ya se ha ido.
Es el tiempo en que se escribe un poema,
y al leerlo, inicia el olvido, la historia.

La historia es lo que hemos sido,
el cúmulo de épocas que se marcharon
El poeta escribe, así subraya su pasado,
él, sólo es ratos; de infancia, dicha, fracaso.
Recuerdo de sueños, pubertad y melancolía.

Melancolía es añoranza
un buceo en las aguas de lo sucedido;
un retorno a la calle de la niñez,
al tapanco de los vestidos viejos.

Viejos jirones, donde hurga el poeta.
El poeta siempre voltea y mira al niño,
y no siempre le pide perdón.
El poeta dialoga con el pasado,
y su obra demora a su olvido...


Mientras esta vivo.

jueves, 17 de octubre de 2013

Signos en tu rostro,







Símbolo de besos tus labios,
con mensajes en tu risa.
En tus ojos cafés, 
ese verde que yo distinguí,
y el desnudo de tu labios, del rojo carmesí.
fueron las señales, de prohibido, prohibir.

No le hizo falta ningún perfume.
al afiche de tu cuerpo.

Tu pelo, ave, satín en el aire
Tus senos me hablaban del ascensor de un piso
Tus piernas dentro de la minifalda, de la genialidad de la genética.
y de Mary Quant.

Te cargue los libros, nos fuimos charlando y tuvimos una hija.

miércoles, 16 de octubre de 2013

La melancolía del abuelo.



Vi al abuelo, mirar al horizonte. ¿En que piensas? le dije.


En el silbato del afilador y la manivela del organillero
en las buenas personas que conocí: en los serenos,
en Paco, el vendedor de globos, en Manuel el ropavejero,
en Ruben el picapedrero, en los cocheros, los faroleros
en los repartidores en burro, en el huevero, el molinero,

 y en Miguel el sastre, o en Julian el cahatarrero.
 muertos ya, todos ellos. 
Recuerdo mis amores con las lavanderas.

Me habló del labrantío; de los aldeanos, de la buena gente lanzando las mies.
De la reja rompiendo la tierra, de los campos, de la yugada, 
de los bueyes; 
de la yunta y su yugo, su uñir en la labor, del sudor en su cuerpo.

Cuando la escasez, de los pastos, comiendo, el ganado ramón.
Me habló del herrén, de los manojos, de la media de trigo, de la hacina... de la panera,
De la poda de los arboles, con macha o podona afilada, de la parva y de la era.

Rememoro la mancera; el mandileto de las borregas. 

Pienso, me dijo, en tu abuela, mujer tan bella en el hilar,
en su rueca y en el uso. Cuando los fríos, con toquilla vestía tu abuela.
Pienso en aquellas noches cubriéndonos con tapabocas.
También en tu padre y sus primeros dientes,
untándole rescaño, para aliviar su escozor.

Fueron tiempos, idos, muy duros y bellos..

Me di cuenta que en el campo de sus ojos, los rastrojos,
habían echo llorar al abuelo.

Le di un abrazo, un beso y me fui.

Un poco de humor: Fornicius under concensus of king.




Mi lengua bilingüe entre los recodos de tu cuerpo

-¿Love me?
-I like you. I am fascinated by
¡Yeah, more, more!

-¿I like you?
-Yes, yes, yes. ¡Yeah!
¡Oh!, ¡oooh! ¡My God!

Mi lengua con ese sabor a miconazol
más el ardor de tus uñas en mi espalda.
Tú, en pleno orgasmo,
para caer de una pieza..

Y, yo aún el hombre erectus,
debajo de la regadera
entre el agua fría.
My melancholy, it is as cold water.

domingo, 6 de octubre de 2013

Esta noche al ajedrez juguemos

 

Esta noche al ajedrez juguemos
entre astucias, tú reina, señor yo.
No seré alférez de negro rencor,
sólo pararrayo, de tus lances albos.

Corceles de amor te enviare.
A ver si termino con tus enojos,
No perderé de vista tus ojos,
a tu desamor es preciso rendir;

bajarte de tu torre de marfil,
ponerte en jaque, tu odio, amor es sólo.
Resistirme no sabrás. ¿Para que alfil

que nos case? No es mi perfil abdicar,
pero desde que te vi, soy un tórtolo.
Rendido a tus labios, seré tu dueño.